Poesía / La poesía – Octavio Paz

Octavio Paz - La Poesía
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Una de las temáticas tratadas por muchos autores, es la poesía en sí misma, lo que significa para el autor, cómo ha llegado a ser su fuente de inspiración o cómo ha nacido y cómo ha transformado al poeta para que se decida a que ésta sea una parte esencial de su vida, de su trabajo y como vehículo para expresar sus sentimientos más profundos, ya sean emocionales, políticos, culturales, etcétera. La inspiración poética atrapa al poeta cuando menos lo espera y éste siente toda su fuerza, todo su amor, dramatismo, tragedia y pasión, que tiene como fin plasmarse en palabras, en versos y poemas. El poeta está sólo ante un mundo asolado. Se enfrenta a este teniendo que renovarse constantemente, levantarse si cae, con un nuevo verso y poema.

El poeta no es capaz de reflejar, por muy buena que sea su capacidad para escribir, todo lo que la inspiración le aporta. Además, es mayor su inspiración que lo que el poeta puede llegar a escribir, más que su producción literaria. La poesía no es algo que se pueda tocar, pero despierta todos los sentimientos. Nada puede detenerla porque sale desde lo más hondo del poeta. Refleja sus deseos, todos sus miedos y anhelos. Para el poeta es algo tangible y al mismo tiempo algo que es imposible de aferrar. La poesía nunca es igual y el mismo estado produce poemas diferentes.

El poeta se siente uno con la poesía y si ésta no estuviera en él no tendría sentido su existencia. No puede disociarse al poeta de ella. La poesía es ensoñación, pero transmite de modo real lo que quiere decir y los que la leen lo sienten así. La poesía lo abarca todo, desde el amor hasta la muerte, va de la tragedia a la alegría, de la tristeza a la vida. El poeta desea que no le falte nunca. Para él es el aceite sagrado con el que untar su frente, su religión, casi como una forma de acercarse a la divinidad. Por eso cada verso, cada palabra que va escrita en cada uno de sus poemas significa desnudarse frente al lector, poner frente a él cada uno de sus sentimientos más íntimos y descubrirse ante él, de la única manera que sabe y quiere hacerlo, que es mediante la poesía.

La Poesía - Octavio Paz

Octavio Paz – La Poesía

¿Por qué tocas mi pecho nuevamente?
Llegas, silenciosa, secreta, armada,
tal los guerreros a una ciudad dormida;
quemas mi lengua con tus labios, pulpo,
y despiertas los furores, los goces,
y esta angustia sin fin
que enciende lo que toca
y engendra en cada cosa
una avidez sombría.

El mundo cede y se desploma
como metal al fuego.
Entre mis ruinas me levanto,
solo, desnudo, despojado,
sobre la roca inmensa del silencio,
como un solitario combatiente
contra invisibles huestes.

Verdad abrasadora,
¿a qué me empujas?
No quiero tu verdad,
tu insensata pregunta.
¿A qué esta lucha estéril?
No es el hombre criatura capaz de contenerte,
avidez que sólo en la sed se sacia,
llama que todos los labios consume,
espíritu que no vive en ninguna forma
mas hace arder todas las formas
con un secreto fuego indestructible.

Pero insistes, lágrima escarnecida,
y alzas en mí tu imperio desolado.

Subes desde lo más hondo de mí,
desde el centro innombrable de mi ser,
ejército, marea.
Creces, tu sed me ahoga,
expulsando, tiránica,
aquello que no cede
a tu espada frenética.
Ya sólo tú me habitas,
tú, sin nombre, furiosa sustancia,
avidez subterránea, delirante.

Golpean mi pecho tus fantasmas,
despiertas a mi tacto,
hielas mi frente
y haces proféticos mis ojos.

Percibo el mundo y te toco,
sustancia intocable,
unidad de mi alma y de mi cuerpo,
y contemplo el combate que combato
y mis bodas de tierra.

Nublan mis ojos imágenes opuestas,
y a las mismas imágenes
otras, más profundas, las niegan,
ardiente balbuceo,
aguas que anega un agua más oculta y densa.
En su húmeda tiniebla vida y muerte,
quietud y movimiento, son lo mismo.

Insiste, vencedora,
porque tan sólo existo porque existes,
y mi boca y mi lengua se formaron
para decir tan sólo tu existencia
y tus secretas sílabas, palabra
impalpable y despótica,
sustancia de mi alma.

Eres tan sólo un sueño,
pero en ti sueña el mundo
y su mudez habla con tus palabras.
Rozo al tocar tu pecho
la eléctrica frontera de la vida,
la tiniebla de sangre
donde pacta la boca cruel y enamorada,
ávida aún de destruir lo que ama
y revivir lo que destruye,
con el mundo, impasible
y siempre idéntico a sí mismo,
porque no se detiene en ninguna forma
ni se demora sobre lo que engendra.

Llévame, solitaria,
llévame entre los sueños,
llévame, madre mía,
despiértame del todo,
hazme soñar tu sueño,
unta mis ojos con aceite,
para que al conocerte me conozca.

Círculo Colectivo D.R. ©, es una revista y un espacio en línea para escritores independientes. Nace como un blog de poesía y literatura para escritores y artistas que deseen publicar sus obras de forma gratuita y publicitarse.

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